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La Isla soñada: Milos, Grecia (Parte I)

LLegó el momento de dejar tierra firme y partir hacia a la primera isla griega que visitaríamos: Milos. Una isla poco conocida que se quedó para siempre en nuestro corazón. Muchas playas divinas, un ritmo tranquilo, pueblitos blancos llenos de flores, comida riquísima...  el estilo de Paraíso que nos gusta en una Isla griega soñada. Empecemos a recorrerla!


Amanecimos en el Pireo, el Puerto de Atenas, ya que para aprovechar el día tomamos un ferry rápido que salía a las 7 hs. En cada tramo de ferry que tuvimos yendo de isla en isla nos impactó lo mismo: la rapidez en los movimientos de bajar/subir gente y valijas. Es increíble! Se nota que para los griegos, el agua es su elemento. Después de unas casi tres horas, llegamos a nuestra primer isla.
Milos es la isla más meridional del conjunto de las Cícladas y también una de las más exóticas. A las casas blancas con ventanas azules, playas increíbles y buena comida se le suman coloridos pueblitos  de pescadores, ruinas romanas, restos de antiguas minas y hasta la Venus de Milo... Sí, la mismísima Venus que está en el Louvre fue encontrada en... Milos, claro!




Creo que lo más difícil a la hora de armar un viaje a Grecia es decidir qué islas visitar. Todas son tentadoras!! Supe de la existencia de esta isla primero por el blog Soy de Grecia y me pareció ideal para combinarla en un primer viaje con las más clásicas Mykonos y Santorini. Al buscar más información, leí algo que luego me lo corroboraron en la isla: Milos fue por mucho tiempo un destino casi exclusivo para griegos. Cuando los afectó la crisis, tuvieron que "abrirse al mundo" y es por eso que todavía sigue siendo un paraíso algo desconocido para muchos, con un ritmo diferente a otras islas más masivas. Supongo que esto, junto a sus belleza natural, la hace tan especial. Y es lo que nos terminó de decidir, además de las fotos que veía googleando claro!

El puerto al que uno llega es Adamas, y si bien es el lugar donde se concentra la vida de la isla, con 
más negocios y demás, es quizás lo menos pintoresco. Nosotros casi no anduvimos por acá porque nuestro hotel se ubicaba en Apolonia o Pollonia, un bello pueblito pesquero que sin dudas es lo más recomendable para alojarse en la Isla.



Polonia queda a 20 minutos de Adamas. Desde su pequeño puerto salen excursiones para dar la vuelta a la Isla y también desde aquí parte el ferry a Kimolos, una isla justo enfrente que dicen es lindísima y a nosotros nos faltó tiempo para ir a conocer. Como buena villa pesquera, en la zona del puerto de Pollonia se concentran todos los restaurantes. Comimos varias veces por acá, siempre riquísimo! Es como la zona gourmet de la Isla. Definitivamente elegimos bien donde quedarnos :)




Recién llegados, dejamos todo en el hotel y fuimos caminando hasta el mar. Yo no paraba de sacar fotos. TODO es estéticamente hermoso pero sin esfuerzo... no sé como explicarlo. Puertas, ventanas, flores, mucho blanco, azules y el Egeo. La calle principal de Pollonia termina en el mar, se forma como una mini bahía con iglesitas blancas en cada extremo... qué decirles! Paraíso!








Así y todo, las playas a las que accedés caminando en Pollonia no son las más lindas y es por eso que es clave tener movilidad, ya que la isla es bastante grande. Por suerte pudimos alquilar una motito (les dejo abajo todos los requisitos necesarios, casi nos quedamos sin nada!) y esa misma tarde fuimos a disfrutar del atardecer en Milos, la capital de la Isla que es más conocida como Plaka.




Plaka está situada en una colina sobre el mar, es también un pueblo cicládico pero más antiguo y más auténtico que Adamás. Desde Plaka hay un camino de montaña bien escarpado en dirección al Castillo Viejo de Castro, desde donde hay una vista espectacular de los pueblitos de montaña con el mar de fondo. La verdad, nuestro día había comenzado a las 5 am y estábamos muertos como para semejante caminata! Así que optamos por el atardecer opción B: desde el Café Utopia, otro clásico en Plaka, con un gin tonic y una vista también hermosa.






Las callecitas de Plaka son un placer! Así que volvimos un mediodía entre playa y playa a comer algo y sacar algunas fotos. No dejen de ir de día! Hay mucha menos gente que por las tardes/noche y hay rincones divinos. A las pruebas me remito :)







Y las playas?! Sin dudas son el gran atractivo de la isla. Dicen que hay como 70, todas diferentes y hasta algunas han sido protagonistas de historias de piratas. El origen volcánico de la isla combinado con el azul del Egeo las hace únicas. Pero... lo dejamos para el próximo post, sino este queda eterno! Para despedirnos, una caminata por Pollonia al atardecer.




Tan agradecida por unos días tan felices en esta isla soñada.
Gracias Milos! 






Más info viajera:

Mi itinerario de Viaje Grecia & Italia (Junio 2018)



ISLA DE MILOS
Nos alojamos en Pollonia y creo que fue una muy buena decisión por todo los que le conté arriba.

Hotel Glaronisia - 3*
http://glaronisiamilos.gr/en/home
Un hotel sin pretensiones, que nos resultó super cómodo. Los dueños/encargados sumamente amables y el desayuno estaba muy bien. Y había Santa Ritas. Y puertas azules. Qué más?

Hay hoteles boutique muy muy lindos en Pollonia! Siempre que busquen alojamiento en las islas, identifiquen bien las zonas posibles. Para nosotros en este caso fue ideal alojarnos en Pollonia, bien tranquilo, con las mejores opciones para comer y demás.


Para moverse:
- Llegamos en Ferry rápido (empresa Seajet) desde Atenas y luego de acá partimos a Santortini
Tickets de Ferry: A nosotros nos los emitió la agencia de viajes y nos los entregaron en Atenas. Si los sacan online por su cuenta, SIEMPRE hay que canjearlos en la empresa correspondiente. Tenerlo en cuenta para ir con tiempo al puerto porque no se puede embarcar con el print de la reserva (vimos un par de desprevenidos correr!)

- Teníamos transfers desde/hacia el puerto contratados con antelación. De todos modos, en Adamás hay cantidad de rentadoras a pasos del puerto.

- En la isla alquilamos una motito
Alquiler de auto, cuatri o moto en Grecia - IMPORTANTE!
Pocas semanas antes de nuestra llegada a Grecia se implementó una nueva regulación que exige a todo turista no europeo, tener la Licencia de Conducir Internacional. Por suerte J la tenía! Sino, imposible poder alquilar algo. No sé si pasa en todo Europa, pero ya para Portugal el año pasado nos habían dicho que era necesario y justamente por eso la teníamos. En Buenos Aires el trámite se realiza en el ACA, y ojo que dura un año solamente!

Comer en Milos: 
- En Pollonia comimos siempre bien, de hecho Pollonia se caracteriza por la buena calidad de los restaurantes así que es difícil errarle! El tema del griego a veces dificulta un poco recordar los nombres de los restaurantes porque los carteles no están en nuestro alfabeto. En verano vayan temprano, es un placer caminar mientras se van prendiendo las lucecitas del puerto al caer la noche.
Armyra: el lugar no dice mucho, pero comí un plato de vieiras con cebollas caramelizadas increíble!
Rifaki: en el puerto, mirando al agua, comimos rabas y una ensalada buenísimas!
Gialos: también con vista al mar, en el puerto, todo rico!
No dejen de desayunar o comer un rico postre en Kivotos ton Gefseon - Un lugar divino dedicado a delicatessen griegas.


- En Plaka cenamos una vez en uno para el olvido... tanto que olvidé el nombre!
Para el atardecer: infaltables tragos en elCafé Utopia. Es difícil conseguir lugar. Ir temprano, o esperar tener suerte.
Para un café o almuerzo light + algo rico y tradicional de postre: Palaios Coffee & Pastry


1 comentario

  1. ¡Qué paseo maravilloso Vero!!! Impregnada de ese azul y en calma tras ver y recordar los atardeceres griegos <3

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